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"More Songs About Food And Revolutionary Art": Cuando Carl Craig expandió la esencia Techno...
"More Songs About Food And Revolutionary Art": Cuando Carl Craig expandió la esencia Techno...
Planet E y Carl Craig se disponen este mes de Septiembre a dar una nueva vida a uno de los grandes clásicos de su catálogo: "More Songs About Food And Revolutionary Art" se reedita por primera vez desde 1997 en formato de doble LP y CD, preparado para que nuevas generaciones puedan apreciar la importancia de uno de los documentos electrónicos más revolucionarios de los últimos 20 años.
Situemos la marca temporal en 1990. El sonido Techno que está siendo propulsado por la joven estructura discográfica en Detroit encuentra nicho en el Reino Unido y parte de Europa, y en concreto Berlín gracias a un inicio de relaciones entre figuras como Moritz Von Oswald y los dos más activos ejemplos del movimiento en la ciudad del motor: Juan Atkins y Derrick May. Por aquel entonces Atkins ya incubaba su primera colaboración junto a Thomas Fehlmann, Oswald y Eddie 'Flashin' Fowlkes como 3MB y algunos de los primeros Transmat ya habían obtenido distribución en UK.
Al llamado Techno le caracteriza un dramatismo analógico nunca antes visto en material orientado a la pista de baile: bebiendo de igual manera del P-Funk de Bernie Worrell y George Clinton como de formaciones como Telex o Kraftwerk, en las programaciones de May y Atkins se percibe un misticismo y acento vinculado a tramas futuristas y de ciencia ficción, aquellas que vaticinaban un futuro distópico y decadente (Alvin Toffler, Asimov, et al), en el que las máquinas obsoletas creadas por la mano del hombre pudieran acabar utilizándose para expresar la tristeza ante un presente opresivo y desesperanzador.
En el comienzo de década las enseñanzas de Atkins, May y también Saunderson habían encontrado en discípulos como Carl Craig, Kenny Larkin, Terrence Dixon o Kenny Dixon Jr un seguro testigo que afianzaría el estilo dentro del árbol de la música electrónica contemporánea y lo consiguiera llevar a otro nivel tanto melódico como en términos de abstracción y exposición internacional. Esta segunda etapa iba a tener dos momentos cruciales si analizamos su contexto, ambos relacionados con la figura de Carl Craig: la fundación de Planet E y la edición del clásico “Kao-Tic Harmony” como referencia número 21 de Transmat.

Craig apareció por primera vez en el sello comandado por Derrick May en la entrada número 12 del catálogo; bajo el alias Psyche firmaría “Crackdown”, un EP en el que el tema principal proponía un innovador tratamiento de la percusión TR-808 y una gran imaginación a la hora de estructurar la pieza y sus elementos. Al igual que su contribución como BFC, para el sub-sello de Transmat Fragile Records, donde temas como “Evolution” o “Galaxy” difuminaban con inventiva las líneas entre Techno, Ambient o Breakbeat. Era el mismo año, 1990, y Planet E ya comenzaba a moverse de manera regular con producciones de su fundador bajo las máscaras de Urban Tribe o Piece.
En el mencionado “Crackdown”, Craig es asistido en el estudio por May, marcando así el camino hacia ese “Kao-Tic Harmony” que llegaría en 1996: aunque firmado y acreditado a Rhythm Is Rhythm, Craig aparece como escritor de la pieza, un hito creativo en el que los layers de sintetizador trágico y sobrecogedor ganan importancia por encima de cualquier otro elemento, sirviendo de segundo estadio para clásicos como “Nude Photo”, por ejemplo. Además de señalarla como la composición más importante que el género presentó desde “Alleys Of Your Mind” o “Strings Of Life”, “Kao-Tic Harmony” es presumiblemente la mejor manera de ejemplificar el Carl Craig que vendría al año siguiente, el de la edición de “More Songs About Foof And Revolutionary Art”.
Ese Carl Craig era el mismo que despuntó ya en 1995 con su debut en largo, “Landcruising”: un largo temerario en algunos sentidos y que rompía con muchos convencionalismos o rasgos predeterminados que habían creado un diseño encorsetado de lo que realmente era el Techno hecho en Detroit. El productor introdujo Jazz, Ambient, Broken Beat y desvinculó el género de cualquier formalismo, llevándolo al siguiente stage evolutivo. Aunque se desplazó de esta fórmula explotando un discurso más funcional y orientado a la pista de baile, como fue Paperclip People, Craig regresó con su segundo LP convencido de poder diluir cualquier prejuicio y con la virtud de conectar puntos estilísticos hasta el momento alejados.

“Science Fiction”, “Mind Of A Machine”, “A Wonderful Life” o el tema principal de “Landcruising” dieron buena cuenta del versátil rango de propuestas que podía integrar Craig en un mismo género: desde el puro soundscape de aire minimalista/progresivo al Techno impresionista y enormemente expresivo, de acabado majestuoso y con la mirada puesta en la escucha analítica y sosegada. En el momento de describir “More Songs About Food And Revolutionary Art”, Carl lanzó una frase que define a la perfección su uso de las raíces electrónicas de Detroit y el concepto detrás de su música:
"Revolutionary art is determined... by how much it revolutionises our thinking and imagination; overturning our preconceptions, bias and prejudice and inspiring us to change ourselves and the world”.(Carl Craig).
Esas palabras escritas en la edición física del álbum más ambicioso lanzado jamás en Planet E y que marcó un antes y después en cómo se observaba el Techno hecho en Detroit y cómo se desarrollaría a partir de ese punto. Carl Craig presentaba limpios, envolventes, suaves y avanzados panoramas electrónicos de variada índole a través de una narración de 11 cortes en la que sentimientos como la melancolía, frustración o el contacto extraterrestre estaban ilustrados de manera inmejorable.
Sobre el título, algunos comentarios en su página oficial en Discogs recogen las impresiones generales que despierta en cualquier oyente: “This is the kind of album you could listen to 100 years from now and it would still sound current” o, sobre la obra maestra “At Les”: “Could make you cry a tear and smile at the same time”. Acertados comentarios de los que se puede incluso sacar una conclusión general sobre la atemporalidad que desprende el material y la ambigüedad emocional que sus cortes pueden desatar al ser escuchados con atención.

En “More Songs About Food And Revolutionary Art” tuvo gran importancia no solo la natural originalidad para renovar patrones de Carl Craig, también jugó un papel importante la cercanía o “retroalimentación” con el tipo de electrónica que comenzaba a predominar en UK: nombres como los de As One (Kirk Degiorgio), B12, The Black Dog, Ian O'Brien o John Beltran (que ya había aparecido en Retroactive, la antesala de Planet E junto a Craig) se encontraban planeando un terreno común gracias a la influencia inicial que Detroit había depositado en sus cerebros.
El álbum tiene la increíble capacidad de no perder el nerviosismo que impregnaba el Techno de Detroit original y a su vez conjugar con naturalidad todos los perfiles musicales de Carl Craig: la pulsación jazzística (apuntando a antecedentes de la propia ciudad, como el sello Tribe) de Innerzone Orchestra, la experimentación argumental de 69 o la accesibilidad de Paperclip People se ensamblaban con maestría en el inicio del recorrido, aquel “Televised Green Smoke “.
Exquisitos, pirotécnicos, hipnóticos y subyugantes, “Dreamland” o “Red Lights” demostraban que el drama que siempre había caminado ligado al Techno hecho en la ciudad estadounidense podía trasladarse a otros armazones y BPMs más destinados al home-listening (otro ejemplo fue “Desire” de 69). “Frustration” junto a Derrick May o “Suspiria” seguían guiones similares, dibujando emociones y abstracción al mismo tiempo, sin perder la orientación debido a una excesiva experimentación.

En cualquier caso “At Les” es el tema central del documento: inicialmente producida en 1993 e incluida una primera versión en la legendaria recopilación “Virtualsex” del sello Buzz (Bélgica) junto a otros exponentes que también incorporaban el rasgo Jazz en su diseño sonoro (“Tedra” de Kenny Larkin como Lark o el no menos excepcional “Shambala” de Degiorgio como As One), se trata de un aún hoy inimitable desarrollo in crescendo moldeado a base del ímpetu Techno, la progresión Krautrock y la identidad Jazz.
La versión en CD del álbum incluyó otros dos temas que en condiciones normales también podrían haber contado con el protagonismo que “At Les” soportaba; “As Time Goes By (Sitting Under A Tree)” es una sensual, simple y sensitiva postal Deep House que parece invocar al mejor Lil' Louis o a los antepasados del House neoyorquino; “Dominas” por su parte, es una brillante reinterpretación del clásico de Maurizio (Moritz Von Oswald), otro rastro de la conexión Berlín-Detroit que también se vería en el proyecto Quadrant, primer release creado en Basic Channel que vería edición en Planet E (“Infinition”, 1993).
Su influencia, la de esa docena de composiciones, en nuestra realidad electrónica es incalculable: al mismo tiempo que Carl Craig rompía con cualquier pretensión discográfica de alto nivel y decidía lanzar su primer álbum en Planet E de manera autónoma (sin escuchar condiciones estilísticas ni preocuparse por el mercado), el de Detroit quebraba de manera elegante cualquier tipo de argumento predeterminado que flotara alrededor de la recurrente cuestión de "qué es Techno". Si hacemos caso a la misma frase que recibe al usuario una vez abierta la puerta, "More Songs About Food And Revolutionary Art" es uno de los tratados electrónicos más importantes de las últimas dos décadas.
Publicado por frankie piza
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