En letra pequeña: Everything Everything
En letra pequeña: Everything Everything
El caos ruidista con vocación accesible. ¿Cómo? Con todo a la vez. Todo Todo. Everything Everything. De un Manchester alejado ya del acid y los grupos discotequeros, llegaba este exultante cuarteto que muy rápidamente encumbraron hace unas temporadas con un debut Man Alive (Polydor, 2010), que era más una carta de presentación que una explosión momentánea. Guitarras como lagartijas y esos (a veces malditos) teclados agudos que recorrían los 12 temas del disco. A veces demasiado disperso, pero con pildorazos para sumar a un setlist como “Qwerty Finger” o la ascensión de “Final Form”, algo radiohetiana. Este año volvían a publicar, ya con un respaldo y un aurea de banda con ganas de confirmarse. Una campaña exhaustiva a finales de 2012 y principios de este, y un single arrollador como “Cough Cought” y la estocada brutal de “Kemosabe”. Lo cierto es que aún manteniendo ese desorden de melodías, las voces en falsete y las baterías incómodas, esta vez los ojos no se cierran de miedo sino que se abren buscando de donde vienen las luces. Y es de todos lados. Arc (Sony Music, 2013) este segundo disco que les ha valido para subir de tamaño de letra en festivales y telonear a nada más y nada menos que Foals en Barcelona (gran elección), se disfruta en estado de tensión y como pastilla de socorro cuando todo nos suene monótono. Su directo, cuentan, es de los que suben la media y contagia la locura de sus temas al público. Lo compraremos en breve.
Publicado por Jordi Isern


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