Tras una semana en la que Barcelona solo tenía ojos para ver que pasó en las Get Dirty Sessions de Madrid, llegó el día de la ciudad condal. Alrededor de las 18:30 de la tarde del sábado 13 de abril ya se formaba una pequeña cola de gente con ganas de comprobar cómo se había transformado el FAD. Y lo primero que vieron fue que la foto-invitación que les servía para acceder al evento no sería la única instantánea que se llevarían a casa esa tarde-noche. Instaprint hizo las delicias de todo aquel que etiquetase una foto en Instagram con el hashtag #GetDirty, y es que se revelaban al instante para sorpresa de muchos. El mural que las coleccionaba pronto quedó colapsado.
Pasada la media hora de rigor, tocaban las 19h de la tarde y BeGun rompía el hielo. Y de qué manera. Con solo haber escuchado el single “San Francisco” y alguna que otra demo, toda la atracción recaía en ir descubriendo qué nuevos temas lanzaba. No podemos asegurar a ciencia exacta si fueron temas nuevos o no, pero todo lo que oímos fue delicioso. Pudimos descifrar samplers de “Last Lands” de John Talabot, del “After The Light” de Rustie y poco más, pero todo encajaba a las mil maravillas. Todo maniobrado por un hiperactivo BeGun que no paró de moverse a lo largo de la mesa para llegar a todo el panel de mandos que dominaba. La sensación al final de que habíamos visto algo que va a llegar muy lejos, y que será uno de los grandes atractivos en cada festival donde esté. Imposible un mejor inicio para las Get Dirty Sessions.
Bien adentrados en esa estela electrónica, Lasers aprovecharon el momento para reivindicar su personal revisión del house fabricado en formato banda. Repasaron a fondo el inminente “Exchange Levels” (Irregular Records, 2013), y pudieron comprobar cómo de bien responden temas como “Alex Eardrum”, “Come Over” o el single “Bird Feeder” –cuyos “oooh’s” ya se coreaban entre el público–. A pesar de algún incidente con el teclado, no hay nada que reprocharle al trío barcelonés, que pocos días antes nos decían cuánto estaban trabajando el directo: los resultados empiezan a dar sus frutos.
Llegábamos al ecuador de las Get Dirty Sessions y el rock en tres vertientes bien distintas tomaba el protagonismo. Dulce Pájara de Juventud pusieron el color con sus pildorazos power pop. A pesar de que se pueden considerar una banda novel, van sobrados de tablas encima del escenario y se gustan reversionando sus propios temas. Como el alargado inicio de “Feel” o los desarrollos explosivos en los que se desatan. Uno de los más apetecibles directos que tenemos en el panorama. El Baix Llobregat Representing.
Y si Dulce Pájara fueron el color, Holograms fueron el retroceso al blanco y negro. A la cara más sucia y cruda del rock. Sobrados de actitud y de ganas, fueron un derroche de punk y de ritmos contundentes, dejando de lado su faceta post punk más pulcra. La intensidad les sobrepasó, llevando a instalar medio set de batería en medio del público, y con varios de sus componentes tumbando las peanas de los micros repetidas veces. Holograms sin filtros ni medias tintas.
Con el recinto del FAD en su aforo máximo y los ánimos por los aires, el nombre más deseado de las Get Dirty Sessions llegaba en el momento justo. Vivian Girls se pusieron el mono de trabajo y empezaron a despeinar a todo aquel que se acercaba a las primeras filas. Las tres reinas del lo-fi punk no saben dar conciertos a medio gas, y a cada bolo que dan suenan más engrasadas y arrolladoras. Cassie no dejaba de lanzarse por el escenario y Katy no dudó en hacer incursiones para rasgar las cuatro cuerdas del bajo desde detrás de la barrera. La calmada “I Heard You Say” fue de los momentos más celebrados de otro gran recital de las Vivian Girls, en el que no faltaron “All The Time”, “When I’m Gone” o “Wild Eyes” y en el que las primeras filas lo dieron todo.
El DJ Set de The Horrors, pensado para culminar la noche, fue de los pensados para que el público lo pasara bien. Nada de caras B ni de electrónica inaccesible, los temas con los que Rhys Webb (bajista) y Joe Spurgeon (batería) nos deleitaron no dieron tregua: fue una auténtica master class de los clásicos del pop británico, desde New Order a Blur, pasando por Primal Scream, Pulp, The Beatles o David Bowie. Tirando de tradición de su país de origen y haciendo que el público de las Get Dirty Sessions en Barcelona terminara la noche por todo lo alto y pidiendo más.
Fotos: Eric Pàmies y Susana López.





